Qué debes saber para iniciar bien la preparación.

Aquí encontrarás lo que debes saber para iniciar bien la preparación y convertirte en un opositor eficaz para poder aprobar.

Escrito por Jaime Mateo Velasco

El 11 abril 2020
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Cuando se empieza a opositar, normalmente se desconoce lo que debes saber para iniciar bien la preparación.

Lo habitual es apuntarse a una academia, conseguir los temas y ponerse a estudiar. Después, las dudas y los problemas que surgen te los van resolviendo tus profesores pero puedes perder un tiempo valioso.

Sin embargo, conociendo de antemano lo que debes saber para iniciar bien la preparación vas a poder opositar con eficacia desde el principio, sin perder tiempo.

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Opositar con eficacia consiste en obtener la preparación adecuada para conseguir la plaza.

Hay opositores que se dejan llevar por la idea de que cuantas más horas estudien mejor preparados estarán y antes aprobarán.

Sin embargo, no tienen en cuenta que estudiar muchas horas diarias puede llegar a producir un agotamiento que no se recupera fácilmente y no siempre da el resultado esperado.

Lo adecuado es fijarse unos objetivos razonables y cumplirlos cuanto antes, sin perder el tiempo con distracciones evitables.

Cuando estudies concéntrate en lo que haces y cuando termines haz lo que te apetezca. Pero no pierdas el tiempo.

Para obtener un buen rendimiento, desde el principio, es necesario analizar el conjunto de elementos que pueden influir en ello.

Así, junto al plan de estudio y el sistema para cumplirlo, hay que tener en cuenta el ambiente y los cuidados que necesita el opositor.

A lo largo de la preparación es necesario que te guíes por la experiencia de tu preparador. No obstante, te voy a dar algunos consejos prácticos y útiles para los momentos iniciales.

1. El entorno del opositor

Por regla general, la persona opositora no  vive aislada del resto de la sociedad.

En la mayoría de los casos el entorno lo constituye su familia, pero también pueden ser los compañeros en una residencia de estudiantes, en un piso compartido o, simplemente, vive sóla.

Lo importante es que te sientas cómodo donde estés, que tengas una habitación adecuada para estudiar y consigas una buena organización doméstica.

Tanto si vives con tu familia como si compartes piso con otras personas, debes esforzarte por mantener una convivencia pacífica.

No te interesa, en absoluto, gastar energías en disputas inútiles ni alterar tu estado de ánimo.

PASA DE TODO. TÚ A LO TUYO.

Si vives con tu familia trata de respetar los horarios de las comidas igual que si vivieras en una residencia de estudiantes.

Crea un ambiente agradable con los tuyos porque serán tus mejores aliados.

Si vives en soledad o compartiendo piso con más gente, orgánizate bien para las comidas, la limpieza de los lugares comunes, etc.

Busca un lugar fijo para estudiar que tenga luz natural, con una mesa y una silla cómoda porque vas a pasar muchas horas encima de ella.

Estudiar al lado de una ventana es conveniente, siempre que no te distraigas. 

Debes tener a tu disposición todo el material necesario para trabajar (folios, bolígrafos, rotuladores, ordenador, etc.) sin tener que moverte demasiado para no perder la concentración.

Este es un aspecto que irás mejorando con el paso del tiempo.

En resumen, para conseguir un buen rendimiento es necesario opositar en un entorno agradable, que te de tranquilidad y te permita dedicarte intensamente al estudio.

2. Empieza poco a poco pero con ganas.

La oposición no se gana haciendo esfuerzos muy intensos desde el principio.

La adaptación debe ser progresiva durante las primeras semanas hasta que alcanzas tu ritmo óptimo.

Cada opositor necesita su tiempo de adaptación y hay que respetarlo.

Cuando empieces a perder la concentración o te moleste la espalda, levántate y estira los músculos.

En cinco o diez minutos estarás listo para estudiar de nuevo con la misma concentración.

Durante las cuatro primeras semanas ve aumentando progresivamente las horas y la intensidad del estudio fijándote objetivos asequibles.

Empieza la primera semana estudiando 4 horas, por ejemplo, la segunda sube a 4,5 horas, las tercera a 5 y la cuarta a 5,5, etc. Hay que empezar de menos a más para no acumular fatiga.

Desde la primera semana debes coger el hábito de leer el tema y comprobar que los epígrafes coinciden con los del programa de la oposición, que el contenido es de calidad y está bien estructurado, que los conceptos están claros, que los artículos están bien citados y su texto es literal.

Una vez hecho todo eso ya podrás subrayar el tema a tu gusto, resumirlo o esquematizarlo para comenzar la fase de memorización.

Por ejemplo: el primer día puedes memorizar 2 páginas, el segundo día 3, el tercer día 3,5 y así hasta el quinto día, en el que sin darte cuenta ya serás capaz de memorizar 4,5 páginas. (Total 17 pág.)

En la segunda semana, al aumentar una hora el estudio también vas a poder memorizar más páginas pero ya no podrás mantener la misma progresión que la primera semana (total 20 pág).

La novedad en la segunda semana es que el quinto día lo vas a dedicar a repasar a fondo todo lo estudiado en esa semana para acostumbrarte a acumular contenidos en la memoria.

En la tercera y cuarta semana al aumentar el tiempo también aumentarás las páginas estudiadas pero la progresión disminuirá (25 y 30 pág. respectivamente)

En el tercer mes, siguiendo el ejemplo anterior, con 8 horas diarias de estudio tendrás que fijarte objetivos más ambiciosos incrementándolos cada semana hasta que consigas tu ritmo óptimo.

Por ejemplo, un objetivo importante después de pasar esta fase inicial, sería un tema diario o más, dependiendo de su extensión y del tiempo que fije la convocatoria para exponerlo.

Ante todo, debes encontrar un equilibrio entre las horas que dedicas a estudiar, la intensidad que empleas y el rendimiento que obtienes, de manera que no acumules fatiga de un día para otro.

Todo esto que te he dicho es a título de ejemplo, para que te hagas una idea. Pero si tienes un preparador sigue los consejos que él te indique.

Es muy importante que te acostumbres desde el principio a escribir rápido, con caracteres legibles, y a cantar los temas orales en el tiempo máximo que establece la convocatoria.

A mis alumnos les recomendaba escribir 10 minutos al día, todo lo rápido que pudieran pero con letra clara, para fortalecer los músculos de la mano.

El día del examen tendrás que escribir lo más rápido posible, durante varias horas, porque cuanto más escribas, si es de calidad, mejor nota obtendrás. Pero también deberás escribir con claridad para evitar que las interrupciones en la lectura te penalice.

3. Elabora un plan básico de trabajo.

Durante las primeras semanas de preparación el plan de trabajo no es un elemento esencial porque el opositor está adaptándose al ritmo de estudio.

Pero si que es conveniente establecer unos elementos básicos de control que deberás seguir hasta que elabores el plan.

En este plan básico de trabajo diario deberías incluir, al menos, estos elementos:

  • Número máximo de horas de estudio.
  • Hora de comienzo y finalización.
  • Descansos.
  • Objetivo de estudio (2, 3, 4, 5 pág o más).
  • Control de cumplimiento del objetivo (repetición de lo estudiado).

La parte más importante del día consiste en comprobar si el objetivo está bien cumplido para reforzarlo y consolidarlo, en su caso.

Lo que yo hacía y recomendaba era cantar el tema en voz alta tanto si era escrito como oral.

La diferencia estaba en que el tema oral lo repetía tantas veces como fuera necesario hasta que conseguía decirlo en el tiempo máximo de exposición, mientras que el tema escrito lo cantaba menos veces a un ritmo más lento para comprobar que lo recordaba bien.

4. Primero calidad, luego cantidad.

Tienes que acostumbrarte desde el principio a dar calidad a los temas tanto en su contenido como en su exposición.

La calidad del contenido se consigue utilizando ideas y conceptos claros, precisos y bien estructurados.

Una buena exposición escrita se consigue redactando un contenido de calidad y leyéndolo con convicción, buena pronunciación entonación, ritmo y gestos.

Y una exposición oral de calidad se consigue con un buen dominio del contenido expresado.

Cuando consigas una buena calidad, podrás aumentar la cantidad de temas semanales.

Si no eres exigente con la calidad, tus posibilidades de aprobar disminuyen bastante. Piensa que el Tribunal de oposiciones va a elegir a los mejores y te aseguro por experiencia que es fácil identificarlos por su forma de exponer, por su contenido, por la manera de captar la atención, etc.

La calidad es un aspecto esencial que en las oposiciones marca la diferencia.

La cantidad de temas que estudies a la semana es también muy importante porque te ayudará a avanzar con el temario y a prepararte en el mínimo tiempo posible.

Recuerda que es difícil mantener esfuerzos tan intensos de manera continuada. Pero no debes anteponer la cantidad a la calidad. Lo ideal es llevarlas equilibradas.

La cantidad es otro aspecto muy importante para terminar el programa antes de que la ilusión y motivación desaparezcan.

5. No faltes a clase y participa activamente en ella.

La asistencia a clase es necesaria para no perder el ritmo de la preparación.

Además, la asistencia te mantendrá integrado en el grupo y te ayudará a estudiar los temas con más interés.

Piensa que en la oposición hay mucha competitividad por conseguir la mejor nota y durante la preparación la vas desarrollando.

Es conveniente ir a clase incluso cuando los temas no estén bien preparados para que veas tu capacidad de respuesta en esa situación.

Aprender a reaccionar en situaciones difíciles puede ayudarte el día del examen.

También es necesario que estés atento a todas las explicaciones del preparador, que tomes notas para completar tus temas y preguntes lo que no sepas.

Si formas parte de un grupo numeroso de opositores, preséntate voluntario para cantar un tema cuando el preparador lo pida. No te escondas en la masa.

Tienes que dar la la cara y demostrarte a ti mismo, a tus compañeros y al preparador que vas a por todas.

Además, si el preparador te ve comprometido él también se comprometerá contigo y generaréis entre los dos una complicidad que te dará mucha confianza.

Para mi era esencial que el preparador me pusiera una buena nota y me dijera muy bien Jaime. Volvía a mi casa tan reforzado que al día siguiente no me costaba nada empezar a estudiar.

Como la preparación de una oposición es larga y la ilusión inicial no te dura siempre tienes que alimentarla fijándote pequeñas metas que debes cumplir.

Por eso, mi consejo es que no faltes a clase y participes activamente en ella para que sientas la recompensa del trabajo bien hecho.

6. Aliméntate bien y descansa.

Aunque estos aspectos se desarrollan más en otro artículo (5 ideas para aumentar tu rendimiento en las oposiciones) debes concienciarte bien sobre ellos.

La preparación de una oposición exige un esfuerzo intenso que agota la energía y produce cansancio.

La mayor parte del cansancio se recupera con el descanso adecuado pero otra parte se recupera llevando una buena alimentación.

No consiste en comer mucho, consiste en comer bien y variado.

Aún así, un desgaste tan continuado como el que se produce en la oposición hace necesario, en algunos casos, tomar complementos alimenticios.

A mí me fue muy bien tomar jalea real durante toda la preparación y complejos vitamínicos cuando llegaron los exámenes. Aquí se explica con más detalle.

Pero te recomiendo que consultes a algún facultativo (médico, farmacéutico, etc) para que te aconseje lo más conveniente.

Comparativa de oposiciones.

En el blog aprendeaopositar.com encontrarás muchos post en los que se han agrupado las oposiciones en función de la titulación requerida o del ministerio que las convoca.

Desde estos enlaces puedes comparar las titulaciones, la extensión de los temarios y la dificultad de los ejercicios de varias oposiciones ordenadas por ministerios u otros entes convocantes.

Comparativa de oposiciones del Ministerio de Justicia.

Comparativa de oposiciones del Ministerio de Hacienda.

Comparativa de oposiciones del Ministerio de Defensa.

Comparativa de oposiciones del del Ministerio de Política Territorial y Función Pública.

Comparativa de oposiciones de la Seguridad Social.

Comparativa de oposiciones del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Comparativa de oposiciones de las Cortes Generales.

Comparativa de oposiciones del Tribunal de Cuentas.

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Un abrazo y hasta el próximo encuentro

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